Topic: Weekly FX Report
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Sigue en el limbo, expuesto a sobresaltos
Las tensiones entre EE. UU. e Irán en el estrecho de Ormuz provocaron una subida del precio del petróleo y frenaron el repunte bursátil. El mercado de divisas se muestra tranquilo, mientras los índices PMI europeos se debilitan, los datos del Reino Unido presentan resultados dispares, Warsh estabiliza los mercados y la atención se centra en las inminentes decisiones de los bancos centrales.
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Las esperanzas de paz alimentan las protestas de riesgo
La confirmación del alto el fuego consolidó la tendencia a la desescalada, impulsando varios índices bursátiles a máximos históricos.
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¿Una tregua demasiado laxa?
El alto el fuego desata una tormenta en los mercados: una frágil tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán provocó un fuerte repunte de la propensión al riesgo, hundió el petróleo antes de una rápida recuperación, provocó fuertes fluctuaciones en los tipos de interés y las divisas, y dejó a los mercados en estado de alerta máxima ante cualquier posible ruptura.
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Poca claridad sobre la escalada frente al alto el fuego
Los mercados se muestran nerviosos ante la prolongación de los plazos de Trump para atacar Irán y el estancamiento de las negociaciones. Las interrupciones en el estrecho provocan escasez de combustible, subidas del precio del petróleo y riesgos para el crecimiento. Los índices PMI se mantienen estables, el sector tecnológico cae, el dólar se fortalece y crecen los temores de que el petróleo alcance los 200 dólares.
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El caos se niega a disiparse
Los mercados globales se tambalean mientras el aumento de los precios de la energía y las tensiones en Oriente Medio alimentan los temores sobre la inflación. Las acciones se hunden, los rendimientos se disparan, las cadenas de suministro se entorpecen y los metales se desploman, mientras que los bancos centrales mantienen los tipos y el dólar se relaja ligeramente.
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Sin un camino claro, sin un final claro
Los mercados oscilan ante señales contradictorias, mientras el conflicto amenaza el suministro energético. El petróleo se dispara, aumentan los riesgos de inflación y los mercados de divisas vuelven a centrarse en los términos de intercambio, con el dólar australiano a la cabeza a pesar de la volatilidad.