Los resultados tecnológicos inquietan. Los débiles resultados de Alphabet, Amazon e Intel reavivaron la preocupación por la IA y arrastraron a la baja al conjunto de la renta variable. Los flujos hacia activos refugio han reducido las rentabilidades de la deuda estadounidense y el índice del dólar, aunque este último sigue acumulando avances en el mes.
El RBNZ pilla al mercado a contrapié. El Banco de la Reserva de Nueva Zelanda sorprendió a comienzos de la semana al mantener los tipos. El dólar neozelandés cayó un 1,4 %, su mayor descenso diario del año.
La Fed marca distancias. La Fed mantuvo los tipos sin cambios, con dos votos discrepantes, tal como se esperaba. La tibia reacción del dólar sugiere que, para retomar su avance, el mercado necesitará mayor convicción en torno a un endurecimiento monetario entre diciembre y enero.
El difícil equilibrio de Lagarde. Un comunicado acomodaticio del Banco Central Europeo presionó inicialmente al euro, antes de que unos comentarios más restrictivos de Lagarde ayudaran a estabilizar la situación.
El giro restrictivo del BoJ. El Banco de Japón mantuvo los tipos, pero conservó un sesgo restrictivo, lo que amenaza las operaciones de carry trade y brinda un nuevo respaldo al yen.
Un presupuesto sin sobresaltos. El aumento de las previsiones de endeudamiento no alteró ni a los gilts ni a la libra esterlina, lo que sugiere que los mercados consideraron manejables las revisiones fiscales del Reino Unido.
El petróleo sigue en racha. Tras subir más de un 12 % este mes, el crudo Brent se mantiene cerca de máximos de cuatro años, mientras surgen informaciones de que EE. UU. prepara una nueva campaña militar contra Irán tras las elecciones de mitad de mandato estadounidenses.
El mercado sopesa las elecciones de mitad de mandato. La probabilidad de una victoria demócrata en todos los frentes ronda el 68 %. Los mercados evalúan los riesgos de bloqueo fiscal, las tensiones en torno al techo de deuda y el sentimiento respecto a la IA.
Macro global
La resiliencia del crecimiento mantiene viva la presión sobre los tipos
Pausa restrictiva de la Fed. La Reserva Federal mantuvo los tipos entre el 3,75 % y el 4,00 %, pero la votación de 10 a 2 mostró que dos responsables preferían otra subida de 25 pb. El comunicado mantuvo su preocupación por la persistencia de una inflación elevada, mientras que el presidente Kevin Warsh recalcó la necesidad de disponer de más información antes de adoptar la próxima decisión.
La economía estadounidense acelera. El PIB del tercer trimestre creció a una tasa anualizada del 3,4 %, frente al 3,1 % previsto aproximadamente, y por encima del 2,2 % del segundo trimestre. La demanda interna privada aumentó un 4,9 %, respaldada por el gasto de los consumidores y una nueva aceleración de la inversión, especialmente en equipos relacionados con la IA y centros de datos.
La inflación estadounidense persiste. La inflación general medida por el PCE se aceleró hasta el 3,6 % interanual desde el 3,4 %, mientras que el PCE subyacente aumentó del 3,0 % al 3,1 %, ambos en líneas generales conforme a las expectativas. El gasto de los consumidores creció un 0,5 % mensual, pero los ingresos solo aumentaron un 0,2 %, lo que redujo la tasa de ahorro al 3,8 % y mantuvo en el punto de mira la sostenibilidad del consumo.
El BoC retoma las subidas. El Banco de Canadá elevó los tipos 25 pb, hasta el 2,50 %, poniendo fin a siete reuniones consecutivas sin cambios, ya que la persistencia de los costes energéticos amenazaba con trasladarse a la inflación general. El Banco mejoró sus previsiones de crecimiento a corto plazo, pero sigue esperando que los aranceles estadounidenses ralenticen la actividad en el cuarto trimestre.
Tipos sin cambios en otros mercados. El Banco Central Europeo mantuvo su tipo de depósito en el 2,50 %, aludiendo a la estabilidad de la inflación subyacente, aunque señaló crecientes riesgos al alza derivados de los costes energéticos. El Banco de la Reserva de Nueva Zelanda sorprendió al mantener los tipos en el 2,75 %, al tiempo que subrayó que la inflación continúa por encima de su rango objetivo. El Banco de Japón también mantuvo los tipos en el 1,25 %, tal como se esperaba.
La inflación australiana se intensifica. El IPC australiano se aceleró del 4,0 % al 4,3 % interanual, mientras que la inflación de la media recortada aumentó hasta el 3,6 %. Los precios de la vivienda subieron un 5,2 % interanual, lo que mantiene abierta la posibilidad de otra subida del Banco de la Reserva de Australia, pese al debilitamiento de los indicadores del mercado laboral y de confianza.
Movimientos del mercado
La inquietud por la IA persiste y contrarresta el respaldo de una Fed restrictiva
USD El dólar mantiene la demanda. El índice del dólar estadounidense se debatió esta semana entre dos fuerzas contrapuestas: una Fed restrictiva, por un lado, y los cambios en el sentimiento hacia la IA, por otro. La Fed mantuvo los tipos sin cambios y señaló que necesita más datos antes de decidir su próximo movimiento. El crecimiento del PIB del tercer trimestre y los datos del PCE, ambos mejores de lo esperado, respaldaron esa postura. Dado que la inflación de septiembre sorprendió al alza y persiste el riesgo de una nueva escalada en Oriente Próximo, es probable que las expectativas de otra subida sigan arraigadas, lo que ayudará a sostener al dólar. Entretanto, persisten las dudas sobre la operativa vinculada a la IA, que siguen siendo el riesgo bajista más evidente para el billete verde, ya que desvían la atención hacia la preocupación por el crecimiento y, a su vez, hacia unas perspectivas menos restrictivas para la Fed. La próxima semana, todas las miradas estarán puestas en las elecciones de mitad de mandato. La inquietud relacionada con la IA podría pesar especialmente antes de la votación: una victoria demócrata contundente probablemente implicaría una regulación más estricta de la IA, reforzando las dudas sobre cuánto recorrido le queda al rally de la IA.
EUR Francia resta apoyo al BCE. El euro se debilitó de forma generalizada esta semana. No hubo novedades presupuestarias importantes en Francia, pero los inversores siguen muy pendientes de la fragilidad fiscal del país. La reacción bajista del euro, aunque breve, a la reunión de política monetaria del BCE de esta semana puso de relieve esa vulnerabilidad. Aunque el Banco mantuvo los tipos sin cambios, reconoció que el conflicto en Oriente Próximo probablemente añadirá presiones inflacionistas, mientras que el endurecimiento de las condiciones de financiación desde la última reunión del Consejo de Gobierno seguramente lastrará el crecimiento. La referencia a unas condiciones de financiación más restrictivas recordó claramente a la venta masiva de bonos impulsada por Francia, reforzando la preocupación de que las tensiones fiscales estén limitando la capacidad del BCE para mantener una postura restrictiva. Eso es precisamente lo que temen los mercados. Una vez más, sirve para recordar el escaso respaldo que un BCE restrictivo puede ofrecer al euro en las circunstancias actuales. El EUR/USD cayó esta semana hasta un nuevo mínimo de 18 meses de 1,1105, antes de recortar pérdidas. El par parece ahora dispuesto a poner a prueba 1,12, aunque la media móvil de 21 días limita el avance, mientras que la zona de 1,11-1,1150 ofrece soporte.
GBP Del presupuesto al BoE. El presupuesto del Reino Unido resultó, en gran medida, poco relevante desde la perspectiva del mercado: los planes de endeudamiento se mantuvieron contenidos y los mercados de gilts reaccionaron positivamente. Para la libra esterlina, la ausencia de una sorpresa negativa fue probablemente el mejor resultado posible. El movimiento más destacado se produjo en el GBP/EUR, que subió hasta nuevos máximos de 18 meses y quedó a un paso de 1,20, un nivel en el que el cruce ha cotizado menos del 10 % del tiempo durante la última década. La preocupación por la situación fiscal de Francia también ha sido un catalizador clave. Frente al dólar, el GBP/USD prolongó su recuperación desde los mínimos de 2026 cercanos a 1,31, alcanzados a comienzos de mes, y volvió a situarse por encima de 1,34. El movimiento se vio favorecido por la caída de las rentabilidades estadounidenses y la renovada presión sobre el dólar tras la debilidad del sector tecnológico. Desde el punto de vista técnico, el par se aproxima a su media móvil de 200 días, que ahora representa un importante nivel de resistencia y la próxima prueba para los alcistas de la libra. La libra afronta la próxima semana con un impulso cada vez más favorable. Sin embargo, buena parte de la fortaleza reciente sigue reflejando ventajas relativas, más que un excepcionalismo claro del Reino Unido, por lo que los próximos datos y la subida prevista del BoE serán pruebas clave.
CHF Impulso como activo refugio. El franco sigue recibiendo apoyo tanto de la ampliación de los diferenciales OAT-Bund como del desmantelamiento general de posiciones muy concentradas vinculadas a la IA, que ha aumentado la demanda de activos defensivos. Suiza continúa siendo el destino preferido de los flujos hacia activos refugio durante los periodos de tensión política en Europa, lo que sugiere que los riesgos electorales en Francia podrían seguir respaldando al franco hasta la próxima primavera. Más allá de la política, el entorno fundamental también podría estar tornándose más favorable. En los últimos meses, los mercados han revisado de forma acusada sus expectativas sobre las políticas del BCE y el BNS; los riesgos de inflación comienzan a inclinarse moderadamente al alza, según la propia evaluación del BNS, y el franco ya no parece estar sustancialmente sobrevalorado. Otro posible catalizador positivo es el desmantelamiento de operaciones de carry trade en un entorno de mayor volatilidad en el mercado de divisas, lo que respaldaría al franco dada su condición de moneda de financiación clave. El EUR/CHF acumula siete semanas consecutivas de caídas, con un descenso superior al 5 %, y cotiza por debajo de todas las medias móviles diarias y semanales clave, una señal de impulso bajista. El USD/CHF también ha bajado casi un 2 % este mes, con 0,815 como objetivo bajista a corto plazo.